Mostrando entradas con la etiqueta Aixa de la Cruz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aixa de la Cruz. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de julio de 2019

Cambiar de idea - Aixa de la Cruz




Cambiar de idea, Aixa de la Cruz, Caballo de Troya, 140 págs., 15€.

Las reivindicaciones feministas que se han intensificado en los últimos años tanto a nivel mundial, con el movimiento #MeToo por ejemplo, y nacional, como las protestas contra la sentencia del caso de La Manada, han influido en muchos campos de nuestra sociedad. La literatura, como es natural, no ha sido ajena a estas demandas tanto a nivel estructural, con el necesario cuestionamiento de la escasa presencia que la mujer ha tenido en el canon tradicionalmente, como puramente literario. Son varios los libros que se han publicado recientemente con esta temática desde diferentes ópticas que van desde la ficción, como El aliado de Iván Repila, libro al que luego volveremos, al testimonio, como este Cambiar de idea de Aixa de la Cruz.

En puridad, el feminismo se aborda de manera directa tan solo en la última de las secciones del libro, “Cambiar de idea”, que, además de darle nombre al conjunto, expone las circunstancias de su redacción. Tras casi treinta años en los que la autora había huido de etiquetas como la de “mujer” o “feminista”, el caso de la brutal agresión de cinco hombres a una chica en Pamplona, conocido como “La Manada”, supone una especie de epifanía para de la Cruz que se da cuenta de la necesidad de unirse a esa lucha que hasta entonces no había sentido como suya. Como primer paso decide, como escritora que es, elaborar un libro sobre su experiencia como mujer en una sociedad donde en ocasiones no es fácil serlo y revisitar aquellos episodios que ahora adquieren una resignificación.

El contexto de redacción de Cambiar de idea también es importante, como lo suele ser en todos los libros autobiográficos como este. De la Cruz acaba de leer su tesis doctoral y se encuentra ante ese vacío que se siente cuando acaba un proyecto al que le has dedicado tanto tiempo. Además, su pareja, el también escritor Iván Repila, comienza a redactar a la vez que ella, “espalda contra espalda”, su nuevo libro, El aliado, en el que el feminismo también tendrá mucha importancia.

Cambiar de idea es hijo de su tiempo, de un momento en el que muchas mujeres se han cuestionado no sólo la situación de su sexo en la sociedad, sino su actitud hacia el feminismo. Quizás se le pueda reprochar a de la Cruz cierta precipitación a la hora de publicar un libro autobiográfico cuando apenas tiene treinta años. Además, la idea defendida en la última sección posee una débil relación con lo desarrollado en los capítulos anteriores. Sin embargo, se debe reconocer la tremenda honestidad de la autora, que no duda en describir actuaciones de su pasado de las que, a menudo, no sale bien parada.

Durante los cinco primeros capítulos del libro, Aixa de la Cruz repasa algunos de los episodios más significativos de su vida desde una perspectiva nada autocomplaciente. Se cuestiona actuaciones del pasado como las relaciones con las mujeres en una etapa de su vida o la tardía respuesta a una amiga que ha sufrido un accidente. También narra episodios en los que ella fue la víctima de comportamientos machistas, con su exmarido o con un ligue de una noche, y su difícil relación con su padre biológico, al que apenas conoció. Lo hace siempre sin pelos en la lengua con una prosa directa que recuerda en ocasiones el estilo de algunos de los libros más personales de Marta Sanz.

sábado, 4 de noviembre de 2017

La línea del frente - Aixa de la Cruz



La línea del frente, Aixa de la Cruz, Salto de Página, 2017, 175 págs., 15€.

Desde hace un tiempo aparecen con más frecuencia novelas relacionadas con el terrorismo de ETA y con el llamado “conflicto vasco”. Han surgido a raíz del cese de la actividad armada de la banda y no, como algunos han osado defender, a partir del éxito de Patria de Fernando Aramburu. La razón principal de este fenómeno reside, desde mi punto de vista, en la perspectiva que ya poseemos sobre una violencia que, por fin, podemos por fin narrar en pasado. La nueva novela de Aixa de la Cruz se une a este relato colectivo sobre lo acontecido en el País Vasco durante las últimas décadas, aunque se trata de una obra que pone en juego muchos más temas.
La protagonista, Sofía, comparte con la autora varias coordenadas vitales, es una veinteañera de Bilbao que se dedica a la investigación literaria, pero que no debemos identificar con de la Cruz. Durante los años en los que la banda terrorista estuvo activa formó parte de esa mayoría silenciosa que no se identificó con los verdugos, pero que tampoco fueron víctimas directas de la violencia. Durante toda su vida, Sofía se ha mantenido al margen del conflicto y es esa inacción, esa asepsia impuesta por los padres primero y después por ella misma, la que acaba despertando sus remordimientos cuando observa en televisión como Jokin, un antiguo novio de la adolescencia, es detenido por agredir a un ertzaintza durante una protesta. 
La exagerada condena de cárcel que sufre Jokin, víctima indirecta de la guerra judicial del estado contra el independentismo radical vasco, golpean la ordenada vida burguesa de Sofía que decide romper con su novio, reiniciar la relación con su pareja de la adolescencia y establecerse cerca de la prisión donde él cumple condena. Comienza a vivir en el piso que la familia de su madre posee en una urbanización de costa y que, durante esa época, está prácticamente vacía. Este espacio, donde Sofía apenas comparte momentos con el conserje y con un vecino toxicómano, contribuirá a su aislamiento social y a la progresiva degradación de sus costumbres, en una especie de penitencia autoimpuesta.
Otro de los temas centrales es la incomunicación. Sofía apenas logra penetrar las barreras emocionales de Jokin, que se niega a hablar de su pasado ni de la protesta en la que se enfrentó a la Ertzaintza. Sofía rellena estos huecos en la historia de Jokin creando un relato idealizado en el que él, por su valentía, es un héroe, y ella una cobarde, por su inacción. Especialmente efectivas para marcar esta incomunicación entre ambos son las transcripciones de las conversaciones urgentes e incómodas que comparten en el locutorio de la cárcel.
La historia principal del libro se complementa con la investigación que Sofía realiza en su piso: reconstruir la performance que un director teatral argentino realizó con Mikel Areilza, el escritor vasco sobre el que ella realiza la tesis. La militancia de este autor en ETA, su estancia en la cárcel y su huida de la misma, lo configuran como un precursor de Jokin, o, mejor dicho, de la imagen que ella tiene de Jokin.
Con estos mimbres crea Aixa de la Cruz una novela notable, con una visión diferente e interesante del conflicto vasco en un libro que se hace corto gracias a su estilo fluido y a que la trama secundaria, la de Areilza y el director argentino, podría haber tenido mayor desarrollo.  


miércoles, 27 de mayo de 2015

Modelos animales - Aixa de la Cruz



Modelos animales, Aixa de la Cruz, Salto de Página, 2015, 140 págs., 15€.
 Comparten la mayoría de los personajes de Aixa de la Cruz la aceptación del dolor o de la violencia que sufren. Ya sea la drogadicción, la bulimia, el miedo o las tendencias homicidas, los protagonistas de los cuentos de Modelos animalesacatan esos instintos que rigen su vida y que se les imponen sin que ellos traten de hacer nada por cambiarlos. Este planteamiento general se vale, además, del uso del narrador en primera persona en seis de los siete cuentos que componen el volumen y que ofrecen una visión parcial y subjetiva de las experiencias terribles que viven los protagonistas de los relatos.
El libro comienza con el texto que le da nombre y que mezcla las extrañas y sádicas relaciones que establece una joven dramaturga española en Canadá con su gato y con la actriz que encabezará el reparto de su obra. Pone en juego Aixa de la Cruz, además de otras implicaciones más personales, la figura del autor como creador de mundos de ficción que acaban desbordándose a la realidad. Otro personaje femenino es el protagonista del siguiente relato: “True milk”, en el que una serie de reflexiones de la narradora sobre la maternidad primeriza y la ausencia de instinto deriva en una historia con tintes fantásticos y, de nuevo, truculenta.
No abandona este tono en “Doble”, donde una chica española vuelve a casa para pasar las Navidades con la familia tras haber vivido los últimos meses en Inglaterra huyendo de los problemas que tenía en su ciudad. Lo más destacado de este relato es su estructura: se trata de dos variantes muy similares de la misma historia que aparecen en columnas paralelas. Lo novedoso del formato dificulta un tanto la lectura de un cuento que, además de por ese tour de forcediscursivo, destaca por plantear la dificultad de huir de nuestro pasado.
Una reflexión sobre el pasado también está en la base de “El cielo de Bilbao”, cuento en el que el narrador, por primera vez un hombre, recuerda las bromas pesadas que él y su grupo de amigos gastaban cuando eran adolescentes. La aceptación de la violencia de ETA y la propia pulsión a causar daño a los demás se explican por la necesidad de sentirse aceptado por los demás. Ese mismo sentimiento es el que provoca que el narrador de “Romperse”, otro de los cuentos, acabara siendo bulímico y sufriendo terribles vómitos de sangre que le hacen sentir cercana la muerte y caer al final del relato en un estado de ensoñación.
Los otros dos textos del volumen son bastante diferentes; “Famous blue raincoat” es, además del más breve, el único de todo el libro con un narrador en tercera persona. Destaca por ese escenario que remite irremediablemente a la serie Breaking Bad (una caravana en mitad del desierto de Estados Unidos) y por el final abierto. Por su parte, “Abu Ghraib” se presenta como una carta en la que una presa, con ciertas coincidencias biográficas con la autora, relata a una periodista el crimen que cometió. Retoma Aixa de la Cruz en este último cuento algunos de los temas que aparecen a lo largo del libro, como la adolescencia, la enajenación o el asesinato. Este relato acaba por redondear un volumen cuya lectura se nos hace corta y que destaca por su coherencia interna.

Reseña publicada en El Noroeste.